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Luis Cardeña Gálvez
30/10/2017
TEMPORADA 1980/81: DAIMIEL 2 - TOLEDO 0.
 
 

TEMPORADA 1980/81: DAIMIEL 2 - TOLEDO 0


El Daimiel aprovechó sus ocasiones (2-0)

Temperatura baja en todo

Un solo disparo de los verdes, en el minuto noventa, se estrelló en un poste

Crónica realizada por Ángel Friginal, publicada en el diario “La Voz del Tajo” el 3 de diciembre de 1980



En el campo ‘Nuestra Señora del Carmen’, de Daimiel, se disputó el encuentro de Liga correspondiente a la jornada número trece, entre los propietarios del terreno y el Toledo, con victoria de los primeros por dos goles a cero, marcados uno en cada tiempo del partido, con una tarde fría que llegaba al bajo cero, y con algo menos de media entrada en los graderíos, ante un público correcto, que tuvo pocas ocasiones de entrar en ‘calor’ por lo demostrado por unos y otros, aunque al finalizar la contienda favorable a sus colores, les proporcionaba un cierto conformismo.

Arbitraje

Del colegiado castellano Pérez Gómez, auxiliado por Avilés y Mora, con perfecto arbitraje, como mejor denotaba que al final fuera felicitado por los jugadores de ambos equipos, sin que en ninguna ocasión sus decisiones fueran protestadas por el respetable.

Alineaciones

CD Toledo:
Samperio, Ocaña, Polo, Manolo, Alfredo, César, Díaz, Javi Pérez (Enrique, m.70), Cote, Dierking y Gabriel.

CD Daimiel: Valverde, Atienza, Olmedo, Luna, Aguirre (Nono, m.65), Pedro, Chiqui, Ruiz, Linares, Gil y Madero (Plata, m.60)

Goles e incidencias

1-0: 39 minutos de juego, cuando se señala falta contra la portería de Samperio, cercana a su área, formándose la consiguiente barrera, y desatendiendo el marcaje de los hombres que podían recibir la cesión del balón, y así, a placer, Ruiz dispara sobre puerta y el balón llega al fondo de la red, en el que hasta ese momento sería el primer disparo directo a puerta.

2-0: cinco minutos del segundo tiempo, error defensivo verde, con balón que consigue despejar Samperio, pero la recogida la aprovecha el delantero blanco y cierra de esta forma el marcador.

Siete saques de esquina a favor de los locales, por ninguno del Toledo, que vuelve a poner de manifiesto la absoluta nulidad de sus delanteros, en donde el comentarista no recuerda, entre partidos malos o pésimos, tal eventualidad.

Lo que se gana por atrás, se pierde por delante

Si no es así exactamente, lo mismo le recuerda a uno ese chiste tan hispano, de aquel señor que se estaba dando golpes de pecho, sin percatarse que las ‘posaderas’ las estaba luciendo más de la cuenta, por los tremendos esfuerzos que hacía el hombre, hasta que alguien le dijo: “Lo que está ganando por delante, lo está perdiendo por atrás”.

Eso mismo le viene sucediendo al Toledo partido tras partido, pues si sus líneas de retaguardia vienen respondiendo, dentro de lo que cabe exigir al ya colista solitario, ahora más reforzada por la cada vez mejor recuperación de Manolo, desgraciadamente no sucede lo mismo con su vanguardia, pues se ponga quien se ponga, con los efectivos que se cuenta, está visto y comprobado que no se da más de sí, y por el vértice del ataque han pasado numerosos jugadores –este domingo lo hizo Cote- esto parece la fábula samaniega del cangrejo, y con decir a ustedes, amables lectores, que el único disparo de los delanteros verdes directamente a puerta sobre el marco del inédito Valverde –que sólo había tenido que recoger balones cedidos por sus defensas o sueltos sin peligro, por eso de no enfriarse más de la cuenta- sucedió en el justo minuto noventa, cuando Gabriel, primero disparó y rechazó, y posteriormente el disparo raso de Dierking era repelido por el poste derecho, y que de no haber sido así hubiera significado el 2-1, que hubiera hecho mínima la derrota, pero sin solución viable para nada.

Con esta ‘perfomance’, ya verán que no se puede andar por estos campos, y menos en la llamada ‘división de bronce’ de nuestro popular deporte, y aquí, en la vinícola tierra manchega, los de mejor memoria deportiva no se explicaban que al Toledo le pudiera representar algunos jugadores tan faltos de calidad y de hechuras, y ellos se acordaban de aquel equipo que hace siete temporadas, en este mismo campo, les goleaba por 2-4. Eran, amigos, os tiempos del goleador Martínez, del sabio Aranda, del malabarista Molinero y del cerebro gris Gómez y restantes compañeros.

Pero aquello ya hace historia y, hoy por hoy, y según venimos comentando, aún a sabiendas de vicisitudes últimamente pasadas y de lo poco de que se dispone, es preciso y necesario el supremo esfuerzo en forma de reforzar la delantera con alguien que sea capaz de hacer un golito de vez en cuando, o al menos de intentarlo. El mismo Daimiel, debutante en la categoría nacional, sin peligro aparente, ha reforzado sus líneas con el rayista Luna y el cacereño Chiqui, que debutan ante su nueva afición. El San Fernando también lo ha hecho jornadas pasadas con los ex verdes Zambrano y Orive, y así lo hace todo aquel que quiere mejorar y no verse implicados en descensos, por eso de lo que luego cuesta subir, y esto no es desviarnos del enfoque de la crónica, que con decir los más nefastos conceptos que nos merece el desarrollo del encuentro, creo que resumiendo habríamos terminado, pues el toma y daca, o el frontón transplantado a un rectángulo de juego, está dicho todo.

Pero aún hubo otro disparo sobre Valverde, aunque de falta repetida por Dierking en el minuto cinco del encuentro, que se fue fuera de todo peligro de gol. La lesión temporal de Ocaña, en el minuto diez, al recibir un balonazo, recuperándose poco después. El remate de Linares a centro de Aguirre, que se fue fuera en el minuto 22. Los cambios de jugadores por sustituciones y el relatado disparo de Dierking, al poste. Todo lo mismo, pasado por un intenso frío, que hacía insoportable el espectáculo, aún para los aficionados locales que ganaron, y si alguien se ve defraudado por no haber sobresaliente alguno, que levante el brazo.

Y el domingo visita el Municipal el Talavera, para quien sonó la mejor ovación en Daimiel, cuando logró su gol ante el Manchego, por eso de las siempre rivalidades provinciales, y que hace el número 39 de los derbis entre blanquiazules del Prado y verdes del Municipal –antes de Palomarejos.

¡Se precisan con angustia y verdadera urgencia un par de delanteros en el Toledo, que sepan marcar algún golito!


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